Cabárceno, el Cantabric Park

Disfruta de un día con los animales que no han tenido que salir de un trozo de ámbar para sorprendernos

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Un jeep a 40 kilómetros por hora coge las curvas como si fuera a 120. La carretera, por llamarla de alguna forma, es estrecha. No nos cruzamos con ningún otro coche porque es temporada baja y no hace muy buen tiempo. Al menos para los humanos. Una curva detrás de otra, y de otra, y de otra. Una tira de asfalto mínima, la indispensable para circular, el resto es naturaleza más o menos salvaje. De repente, un gran lago artificial se nos aparece a la derecha. Al guía se le dibuja una sonrisa. “Ahí están, son los hipopótamos” me dice satisfecho.

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Estamos en Cabárceno, el primer y más famoso parque de la Naturaleza de España, situado en Cantabria. Yo no llevo camisa vaquera, ni gafas de sol de aviador. Tampoco me anudo al cuello un pañuelo rojo. Mi guía en el parque no tiene más de 40, el pelo blanquea pero muy levemente, y no utiliza bastón para caminar sino que se mueve ágil por un terreno que domina y considera suyo. No soy Alan Grant, y él tampoco es John Hammond. No estamos en Costa Rica sino en Cantabria, pero esto podría ser Jurassic Park.

Elefantes en Cabárceno.jpgCabárceno es el hogar de más de 100 especies de animales que proceden de los cinco continentes. Comenzamos: bisontes, búfalos, cebras, camellos, elefantes, gamos, gorilas, hienas, jaguares, jirafas, leones...(respira) hipopótamos, lobos, monos, tigres, vacas, yaks, wallabys, watusis, osos, ñus.....No es un zoológico, aunque lo parezca. Las especies están en régimen de semilibertad, una horrible expresión para explicar que viven en recintos muy grandes que le hacen la cautividad algo más agradable, y limitan su exposición al público a su antojo. No es raro ir en busca de los rinocerontes y que estos huyan a espacios ocultos dentro de su recinto si no les apetece mostrarse en público. En los recintos a veces hasta conviven varias especies.

Gorila con su cria.jpgTodo este paisaje fue hasta 1989 una mina de hierro que se explotaba a cielo abierto. El paisaje, de roca caliza, es característico de toda aquella degradación en busca del metal. Hoy nos encontramos con un espacio convertido en natural gracias a la mano del hombre y a partir de la belleza primitiva de un paraje kárstico. Todo tras una recuperación ambiental tremenda, tremenda. El entonces presidente cántabro, Juan Hormaechea (Sántander, 1939), tuvo la idea de crear aquí el parque tal y como se concibe hoy día. De la explotación inmisericorde de la naturaleza a un lugar fantástico para la convivencia, el aprendizaje y el contacto con lo salvaje.

parque natural cabárceno.jpgEl proyecto faraónico, no sin oposición, salió adelante. 750 hectáreas y un entramado de carreteras de unos 30 kilómetros para acoger a más de un centenar de especies de todo el mundo. Aquí la vida fluye en el ambiente más natural posible. Se les da la comida, pero todo lo demás es fruto de su casi total libertad e instinto. No es raro ver peleas y luchas en época de celo. Sus instalaciones están entre las mejor valoradas por los organismos encargados de supervisar las condiciones en las que vivien los animales en cautividad. Sus guías, biólogos y cuidadores, apasionados trabajadores que disfrutan cada día. Y eso se nota.

Aquí el bienestar del animal es lo primero. Por eso el parque invita a explorar, a investigar. Está repleto de rincones que esperan ser descubiertos mientras su perímetro se confunde con el parque nacional de Cabarga. Porque Cabárceno no tiene perímetros definidos, no a simple vista. Está integrado en la naturaleza cántabra y forma parte indisoluble de ella sin que el visitante sepa cuando entra o sale del recinto.

ojos de cebra.jpgSus animales, pero también sus desfiladeros, rocas kársticas y tranquilos lagos están concebidos con fines educativos, culturales, científicos y recreativos. Al margen de fines academicistas, es un lugar ideal para pasar un día con la familia, convirtiendo la jornada en una experiencia irrepetible.

 

 

 


DATOS PRÁCTICOS PARA VISITAR EL PARQUE DE NATURALEZA DE CABÁRCENO 
El parque cuenta con cafeterías, zonas de aparcamiento, lugares para montar un picnic, parques infantiles y senderos para caminar. Abre de 9,30 a 18 horas en temporada alta y la entrada cuesta 25 euros para los adultos y 15 para los niños. Si no tenemos coche, hay que estar atento porque en temporada alta suele salir un autobús directo hasta Cabárceno desde Santander.

 


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Jose Ramón Álvaro  Periodista y fotógrafo de viajes enamorado del Rock and Roll y de la cultura contemporánea. Creador del blog Viajes, Rock y Fotos. Miembro de Travel Inspirers
Experto en viajes HomeAway


 

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