Bodas al aire libre en Madrid - Jardines y fincas

Celebrar una boda en Madrid a priori puede parecer algo frio y sin encanto pues las ciudades grandes y cosmopolitas a veces desprende sensaciones de poco romanticismo y delicadeza pero en contra de todo pronóstico Madrid es una lugar perfecto para celebrar una boda. Si piensas en una boda al aire libre Madrid ofrece un sinfín de posibilidad donde celebrar uno de los días más importantes de vuestras vidas.

Madrid y sus alrededor ofrecen atractivos lugares para celebrar el día del enlace de una forma especial, un lugar acogedor y con encanto, una decoración sencilla y elegante, la gente que os quiere y el amor que os profesáis es todo lo que necesitaréis para ese gran momento.

Madrid tiene rincones bellos que te darán libertad para planear la boda que siempre has soñado. Tanto si queréis una boda religiosa como si queréis una boda laica deberéis tener en cuenta las fechas en las que os queréis casar, pues una boda al aire libre está limitada por el clima, y tanto el frio y la lluvia como el calor en exceso pueden hacer que la boda no salga perfecta. Recordad que los meses de diciembre y enero son los más fríos del año y puede que alguna lluvia os quiera acompañar y por el contrario los meses de julio y agosto el bochorno, incluso en las noches de verano, puede ser incontrolable así que pensad en meses como mayo o junio o tal vez los de otoño, y no solo jugareis con la ventaja del buen clima si no de la decoración natural de los campos floridos o las hojas doradas en los parques.

boda en otoño

Si buscáis que la boda sea de las más originales a las que vuestros acompañantes hayan asistido nunca en pleno centro de Madrid podéis alquilar una nave industrial, un plató de cine o una galería de arte con zona ajardinada. En uniréis cultura y amor y vuestros invitados se sentirán protagonistas de una película o un cuadro. Además el centro de Madrid ofrece la ventaja de poder alquilar posteriormente una casa con jardín o un gran ático con terraza, sino son muchos los asistentes, para poder celebrar el banquete con todos los invitados.

La sierra Norte de la capital española ofrece un sinfín de opciones para una gran celebración. Es otro tipo de boda a la que se puede acceder fuera de la capital. Hay rincones maravillosos y con un carácter especial que trasmiten alma y corazón desde el primer momento que llegas a él. Las casas, chalets o villas que encontrarás en las afueras de Madrid, tienen amplios jardines donde poder celebrar los votos matrimoniales y a continuación un ágape y un baile. La libertad que encontrareis en estos lugares es inmensa pues nadie os impondrá decoración, fotógrafos ni horarios. Goza de la libertad de hacer todo como lo habíais soñado.

La decoración es una parte importante de todas las celebraciones, disfruta del gran espacio que existe para colocar unos arreglos florales distribuidos a los largo los diferentes escenarios de la celebración, podéis utilizar unos tonos para el lugar del enlace y otros para la zona donde se servirá la cena. Además al ser espacio abierto existe la posibilidad de crear diferentes ambientes para la velada posterior.

Podéis habilitar una zona de baile donde poner una orquesta y una pequeña pista decorada con banderines de colores y farolillos chinos de papel. Próximo a la zona de fiesta podéis poner un puesto de helados para los más golosos y si pensáis en dar una recena un Candy bar o un carrito de perritos calientes causarán sensación entre todos los asistentes. En una zona más retirada unos sofás o unos asientos con velas alrededor crearán una zona chill-out donde conversar y tomar algo de una manera más tranquila.

bailando en el jardín de la boda

No olvidéis que las fotos serán los mejores recuerdos para vosotros y vuestros invitados, por eso, un rincón con un pequeño atmósfera acondicionada para tal efecto y una buena cámara de fotos os darán recuerdos inmejorables que luego podréis compartir con todos.

Y al ser una boda al aire libre, como idea, podeis poner la guinda final lanzando farolillos voladores iluminados con pequeñas llamas que ascienden al cielo hasta desaparecer.