9 espacios verdes para exploradores urbanos como tu

A todos nos gusta viajar, visitar ciudades y disfrutar de todo lo que un entorno urbano nos ofrece, pero también, sentimos la necesidad de alejarnos del cemento y de las aglomeraciones durante un tiempo. Estas zonas al aire libre escondidas en las ciudades europeas más importantes ofrecen todo un mundo de belleza natural para explorarlo a pie, en bicicleta, en barco o, en ocasiones, en otros medios más peculiares. Además, algunas de ellas cuentan con todo tipo de puntos de interés y actividades, desde festivales a museos de arte de primera categoría. Encuentra tu espacio verde particular en una de estas maravillosas ciudades.

  1. Respira un soplo de aire fresco en Villa Borghese, Roma

    Gracias a sus bosques, jardines, lagos y fuentes, el mayor parque público de la capital italiana puede ser un lugar ideal para refugiarse de las concurridas calles de la ciudad y del polvo de sus restos arqueológicos. Dicho esto, el parque cuenta con una gran oferta cultural para aquellos que lo deseen: entre los museos que puedes visitar dentro del parque se incluyen: la Galería Borghese, enclavada en una villa original del siglo XVII, el Museo Pietro Canonica, ubicado en una réplica de un castillo medieval y la Galería Nacional de Arte Moderno. El parque también alberga la Piazza di Siena, en la que se celebran carreras de caballos y festivales durante todo el año y, además, el jardín zoológico Bioparco di Roma. Ci vediamo a Roma?

  2. Descubre las leyendas de Londres en Hyde Park y en Kensington Gardens

    La posibilidad de practicar actividades tales como natación, ciclismo, patinaje, tenis, equitación, dar paseos en barco y disfrutar de una enorme feria navideña con pista de patinaje sobre hielo incluida, convierte a estas dos zonas verdes contiguas en dos de los mejores parques urbanos de todo el mundo y, además, en unos lugares excelentes para "escaparse" de la capital británica sin salir del centro. Uno de sus parques infantiles está dedicado a la princesa de Gales, Diana, que vivía justo al lado del parque, en el palacio de Kensington. Su diseño está inspirado en la obra "El país de nunca jamás", dado que el escritor J. M. Barrie también vivió cerca de los jardines de Kensington y los utilizó para ambientar su primera historia de Peter Pan. Hello London!

    Fuente 2 & 3 : JuanCarlos Chan / Los Angeles Department of Recreation and Parks

  3. Picnic con vistas al parisino Parc des Buttes-Chaumont

    Unas vistas de ensueño de la Ciudad de la Luz son solo uno de los encantos de este lugar, situado en lo alto de una colina al noreste de París. Recorre sus laberínticos senderos para descubrir un lago artificial, una gruta, una cascada y dos puentes que conducen a una vertiginosa isla, coronada por una versión a escala de un famoso templo romano. ¡Uno de los puentes fue diseñado por Gustave Eiffel! En verano, se celebran espectáculos de títeres para toda la familia y sus enormes jardines son ideales para disfrutar de inolvidables picnics durante las puestas de sol. También puedes pasar un buen rato en Rosa Bonheur, un antiguo cabaret y restaurante tradicional dentro del parque. C'est magnifique!

  4. Relajación a cuerpo de rey en el Parque del Buen Retiro de Madrid

    Con sus impactantes esculturas, sus monumentos de mármol y sus verdes prados y jardines, el parque más grande de la capital española todavía conserva un cierto aire de realeza. Sin embargo, en la actualidad es, sobre todo, el lugar de quedada por excelencia para los madrileños durante los fines de semana o cuando hace buen tiempo. Es un sitio ideal para pasear, leer el periódico en una terraza al aire libre o recorrer el lago remando en una de sus barcas. Entre sus notables edificios, el más destacado es el Palacio de Cristal, construido principalmente a base de metal y cristal: un jardín de invierno del siglo XVIII para flores exóticas que ahora alberga exposiciones itinerantes de arte. ¿A qué esperas para escaparte unos días a Madrid?

  5. Disfruta de la vida en el Englischer Garten, Múnich

    Seehaus, la segunda mayor cervecería al aire libre de Múnich, es solo uno de los atractivos del "Jardín Inglés", cuyo tamaño rivaliza con el de Central Park en Nueva York. Entre sus exclusivos puntos de interés se incluyen una réplica a escala de un templo griego, una pagoda china del siglo XVIII e incluso una casa de té japonesa en la que se celebran auténticas ceremonias del té durante ciertos fines de semana. Aunque abundan los corredores y los ciclistas, puedes tomártelo con calma; quizás prefieras un paseo remando alrededor del lago con sus tres islas minúsculas.

  6. Mézclate con los lugareños en Vondelpark, Ámsterdam

    Justo al oeste del imponente museo Rijksmuseum, el parque más famoso de los Países Bajos es el lugar donde va la gente de la zona para disfrutar de picnics, barbacoas, sacar al perro a pasear, patinar, montar en bici, correr o simplemente para tumbarse en el césped. Durante los meses más cálidos, puedes asistir a conciertos gratuitos en el teatro al aire libre o en el quiosco de música. El Pabellón histórico alberga un restaurante con una terraza de verano y una cafetería en la que sirven tortitas y está muy cerca del parque infantil más grande (de los seis que hay). El parque lleva el nombre de un poeta del siglo XVII y en él puede admirarse su estatua de bronce de tres metros de altura. No te pierdas la escultura de cemento El Pez de Picasso.

  7. Viaja en el tiempo en el parque St. Stephen’s Green, Dublín

    Es un oasis de tranquilidad en una de las zonas más animadas de la capital irlandesa, cerca de Grafton Street. Esta zona verde y frondosa data de los tiempos de la reina Victoria e incluye un parque infantil, un jardín aromático para los discapacitados visuales y un jardín conmemorativo en honor del poeta Yeats con una escultura realizada por Henry Moore. Los amantes de la historia pueden descubrir una gran variedad de monumentos dedicados a la historia de Irlanda, mientras que los amantes de la naturaleza pueden disfrutar de la cascada y de un jardín ornamental repleto de aves silvestres. En verano, acércate a la hora de la comida y disfruta de conciertos gratis mientras te bebes una Guinness.

  8. Relájate en el parque Letna, Praga

    Con sus magníficas vistas de la capital checa y sus icónicos puentes, este parque con vistas al río Moldava atrae a corredores, patinadores y a todos aquellos que buscan un descanso en contacto con la naturaleza. El metrónomo gigante junto a las escaleras de la orilla del río ocupa el lugar de lo que fuera la mayor estatua del mundo de Stalin, derribada en 1962. Cerca de él, el Pabellón neobarroco Hanavsky, construido en hierro fundido, es el lugar perfecto para tomarse un café y un pastel acompañado de unas vistas impresionantes. También podrás disfrutar de la cervecería al aire libre o del restaurante de alta cocina Belcredi y ¡deja que tus hijos se monten en el carrusel más antiguo de Europa!. Disfruta de Praga, te fascinará.

    Fuente 2 & 3 : Prague City Tourism

  9. Escápate a la Isla Margarita en Budapest

    Deja las animadas calles de la capital húngara durante unas horas y descubre esta tranquila isla en medio del Danubio, con un jardín de rosales, caminos serpenteantes, fuentes musicales y ruinas medievales. A pesar de su aura de tranquilidad, este lugar cuenta con razones suficientes para quedarse, como piscinas, un parque acuático, parques infantiles, un pequeño zoológico, teatro y cine de temporada al aire libre. Antiguamente conocida como la Isla de los Conejos y utilizada como coto de caza para la realeza, podrás llegar fácilmente a la Isla Margarita en tranvía, autobús o taxi. Descubre este rincón mágico en medio de Budapest.

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