En Semana Santa 2016 visita París

¿Cuál es el París que prefieres? ¿El París romántico? o tal vez el aristocrático? ¿el cultural? ¿el impertinente, el turístico, el bohemio, el histórico, el gourmet? También existe el París de los grandes modistos, el de los parques y el de la picardía, el nocturno y el de los grandes monumentos.

Sea cual sea la elección, París en Semana Santa es un lugar paradisíaco, colorido por la luz y las flores de la recién estrenada primavera.

París fue el referente de la aristocracia europea durante mucho tiempo. Y también el de los artistas de vanguardia. La capital de la moda, la punta de lanza de muchos mundos que la Ciudad Luz iluminaba. Algunos de ellos, son ya parte del tiempo pasado. Pero el París de hoy los contiene todos y los proyecta con la fuerza de lo auténtico sobre cada visitante recreando para él en exclusiva, un mundo de colores infinitos en los que se refleja la cambiante personalidad que hace de París una ciudad única.

Arco del Triunfo


La fórmula que vamos a sugerir es como un cocktail. Como uno de estos combinados que el paladar degusta con fruición por su armoniosa mezcla que crea un sabor nuevo, estimulante a los sentidos y profundo y suave al paladar. Y para empezar unas vacaciones de Semana Santa en París, nada mejor que maravillarse con los chocolates de Pascua. Extraordinarios diseños para todos los gustos. Este año, el afamado maestro chocolatero Jean-Paul Hévin ha convertido el planeta en un gran huevo situado en un nido de ramas también de chocolate.


Un paseo por las orillas del Sena, música de acordeón, un alto en un café de Montmartre, una visita a Notre Dame, la panorámica desde lo alto de la Tour Eiffel, El Louvre en pequeñas dosis, la Bastilla o el Arco de Triunfo, una cena a bordo del bateau mouche, un espectáculo en el Moulin Rouge, el elegante barrio de Neully, las catacumbas y el cementerio del Père-Lachaise, le Sacré Coeur de Montmartre, las calles del viejo barrio de la Porte de Clichy. o en el otro extremo, alguna de las boutiques de alta costura que otorgaron a París el título de capital de la moda.

Puente sobre el Sena en París


Y sin lugar a dudas Versailles y Fountainebleau. Ambos, mundos palaciegos, auténticas joyas monumentales que encierran bellos tesoros de todas las artes y permiten atisbar un mundo que no hace tanto fue real. Le Bois de Bologne, la Place Vendôme, los Inválidos, la Madeleine y la Place de la Concorde, los Champs Élysées y por supuesto detenerse en un bistró en cualquier momento y saborear París.