Tenemos que reconocerlo: ¡nos chiflan las casas rústicas! La mezcla de elementos modernos y tradicionales, el ambiente acogedor y el encanto natural que desprenden las convierten sin lugar a dudas en uno de nuestros tipos de alojamiento preferidos. Pero no todas son iguales, así que echa un vistazo a esos elementos que, en nuestra opinión, no pueden faltar en el interior de toda casa rústica que se precie y sigue leyendo si quieres conocer algunos de nuestros destinos recomendados para disfrutar de unas vacaciones rurales perfectas.

Reserva esta casa rural en Benasque

Elementos clave del interior de tu casa rústica

¿Quieres saber cuáles son los secretos que le dan un toque auténtico a toda casa rústica? Te damos algunas ideas que te servirán de inspiración para tus próximas vacaciones.

Decoración tradicional

Quizás este sea el denominador común de una verdadera casa rústica: la decoración típicamente mediterránea en la que predominan los muebles de madera, los techos altos o las paredes de piedra. ¿No te traslada automáticamente a otra época? ¡Ojo! Porque en algunos casos se trata de muebles antiguos con muchísima historia, pero muchas otras veces se combinan elementos modernos con otros más tradicionales y el resultado es alucinante.

Tonos cálidos

En las casas rústicas predominan por lo general las típicas paredes blancas y los colores tierra que le dan ese aire hogareño y acogedor que tanto buscamos en este tipo de alojamiento. En general, las tonalidades claras aportan la luz que tanta paz nos da cuando estamos de vacaciones.

Toques hogareños

¿Y qué sería del interior de una casa rústica con encanto sin una buena chimenea? Esto, sumado a un cómodo sofá y a una práctica barbacoa en el exterior, nos parecen tres elementos que nos hacen sentir casi mejor que en casa. ¡Puede que hasta te cueste salir a conocer los alrededores!

Naturaleza

Por supuesto, que esté rodeada de naturaleza es otra de nuestras peticiones. El olor de las plantas, el sonido de los pájaros al despertar cada mañana… Nada como estar rodeados de verde para recordar que estamos de vacaciones y transmitirnos la paz y la tranquilidad que tanto buscábamos.

Destinos recomendados para tu próxima escapada rural

Ahora que ya sabes todo lo que no puede faltar en tu casa rústica perfecta, te recomendamos algunos destinos para sacarle el máximo partido a tu estancia rural.

Reserva esta casa rural en La Palma

Casas rústicas en Asturias

Pocos destinos se nos ocurren para reservar tu casa rústica que tengan el encanto que desprende Asturias. ¿Qué mejor lugar para reservar tu escapada que en plenos Picos de Europa? Aunque toda la región nos tiene enamorados, hay algunos pueblos que se pasan de bonitos, como Cudillero, Llanes, Lastres, Ribadesella o Cangas de Onís, donde tampoco te puedes perder los hermosos lagos de Covadonga. Y si a esto le sumamos una gastronomía para chuparse los dedos, seguro que no te podrás resistir a la magia asturiana.

Casas rústicas en Galicia

Y qué te vamos a decir de Galicia, otro destino ideal para relajarte en un incomparable entorno natural. Alojarte en algunos de sus pueblos más pintorescos, como Combarro o Cambados, te hará trasladarte a otra época. Además, puedes aprovechar tu estancia para visitar ciudades más grandes, como Santiago de Compostela o Vigo, y hasta darte un refrescante baño en las paradisíacas islas Cíes si el tiempo acompaña. Y no nos olvidemos del Camino de Santiago, una de esas experiencias que te marcan para siempre. ¿Qué más le puedes pedir a tus vacaciones?

Casas rústicas en Cantabria

Si aún no has estado en Cantabria, reservar aquí tu casa rústica te dará la oportunidad de conocer algunos de los pueblos más bonitos de todo el país. ¡Y no exageramos en absoluto! Para muestra, lugares como Potes, Liébana, San Vicente de la Barquera o Santillana del Mar nos dan la razón. ¡Asegúrate de incluirlos en tu lista! La hermosa Santander, las salvajes playas de Costa Quebrada o las pinturas rupestres de las cuevas de Altamira son otras visitas para redondear un viaje de diez. Eso sí, llévate unas zapatillas cómodas, porque aquí hay muchísimo que ver y recorrer.