El amor hay que cuidarlo, y una escapada romántica a una casa rural con tu pareja es la mejor manera de escapar de la rutina y compartir experiencias juntos que jamás olvidaréis. Entre paisajes bucólicos, catando excelentes vinos, observando espectáculos de la naturaleza o en presencia de las mejores puestas de sol. Y, al final del día, refúgiate en tu casa rural y repón fuerzas con un relajante baño en el jacuzzi o una copa de vino en una terraza con vistas. ¡El romanticismo está servido!

Para los amantes de la naturaleza

Si la tuya es una historia de amor digna de un cuento de hadas, te encantará perderte con tu pareja por los paisajes de magia y fantasía del valle de Ordesa, en los Pirineos aragoneses, o del valle del Asón, en Cantabria. Adéntrate en sus rutas hasta espectaculares cascadas, explora sus cuevas prehistóricas en tu aventura más romántica y haz una pausa en sus miradores, que te darán el marco ideal para un retrato en pareja que guardarás para siempre. ¿Te apetece algo más de acción? Pues no dudes en practicar actividades como barranquismo, escalada, BTT o incluso espeleología, muy comunes en ambas regiones. ¡Una escapada de cuento!

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Para los amantes de los vinos

Tanto si eres un enólogo experto como si te apetece aprender algo nuevo con tu pareja, en Ribera del Duero estarás en buenas manos, sobre todo en materia de vinos. Bajo su prestigiosa denominación de origen protegida, sus bodegas te seducirán con inimitables vinos de gran calidad, desde jóvenes hasta gran reserva. Y ya que estás allí, no te pierdas el tradicional cordero lechal, que maridará estupendamente con los tintos de la zona. Otra región donde pasear tu amor entre viñedos es el Priorat, en Tarragona: con aires mediterráneos y una abrupta orografía, en este pequeño pero renombrado paraíso de vinos tintos y blancos descubrirás también pueblos como Siurana y Prades que te conquistarán para siempre. ¡El amor y el vino van de la mano!

Para los amantes del mar

Pasear por la playa, un clásico de las parejas enamoradas. Aunque si lo que buscas es sorprender a tu pareja, ¡con estas que te proponemos tendrás el éxito asegurado! Las aguas de la playa de las Catedrales, en Lugo, esconden un tesoro que va quedando al descubierto según baja la marea: extrañas formas y arcos esculpidos en las rocas por la fuerza del mar que dan nombre a este mágico enclave gallego. Eso sí, infórmate bien del estado de las mareas antes de ir, ya que los arcos solamente pueden verse cuando esta es baja. Y si eres más del sur, en el cabo de Gata, en Almería, una de las estrellas es la playa de Mónsul, que te robará el corazón con sus formaciones rocosas de origen volcánico, su arena dorada y sus aguas turquesas. ¿Hay algo más romántico?

Para los amantes de las puestas de sol

Coge una cesta, pon dentro una botella de vino o champán, dos copas, algo para picar y un par de velas. Llévate a esa persona tan especial a San Juan de Gaztelugatxe, en Vizcaya, y sube los 241 peldaños que hay hasta llegar a la cima del islote. Una vez arriba, acércate a la ermita y toca la campana de la puerta tres veces para ahuyentar a los malos espíritus y, cuando hayas recuperado el aliento, mira hacia el mar, busca un bonito rincón donde preparar tu pequeño pícnic y espera a que se ponga el sol. Y cuando empiece el espectáculo, brinda con tu pareja por vuestro aniversario o por el simple hecho de estar allí. O, por qué no, ¡atrévete a sacar el anillo!

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