Cuatro destinos en Málaga para alojarte en una casa rural

En el corazón de Andalucía y acariciada por las olas del Mediterráneo, la provincia de Málaga está llena de rincones que te enamorarán. Alójate en la costa para relajarte sobre la arena tostada de las playas de la capital malagueña y descubrir las misteriosas cuevas de Nerja. Si prefieres conocer el torcal de Antequera, patrimonio de la humanidad de la Unesco, y el pequeño oasis blanco de Frigiliana, te recomendamos que te alojes en una casa rural en el interior de la provincia. ¿Te apuntas?

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Casas rurales en la costa de Málaga

Con más de 150 kilómetros de Costa del Sol, Málaga es un destino vacacional perfecto si te apetece pasar unos días disfrutando de amplias playas, una deliciosa gastronomía y una gran oferta de ocio. Si quieres descubrir la costa malagueña a tu ritmo, te recomendamos que te alojes en una casa rural en la ciudad de Málaga o en Nerja: ¡tocarás el Mediterráneo con la punta de los dedos!

Casas rurales en la ciudad de Málaga

La animada Málaga tiene un hermoso centro histórico delimitado por el castillo de Gibralfaro a un lado y la fortaleza de la Alcazaba al otro. La mayoría de las calles del centro son peatonales, así que olvídate del mapa y piérdete entre los malagueños que pasean por la calle Larios, la principal de la ciudad, o por la histórica plaza de la Constitución. Desde aquí, busca el pasaje de Chinitas, uno de los rincones más coquetos de la ciudad. Después, sube al castillo fenicio de Gibralfaro y busca el perfil blanco de la Farola de Málaga, el único faro de España con nombre femenino. ¿Te apetece relajarte con un libro en la arena? Dirígete al puerto y busca la playa de la Malagueta, en pleno centro. Si te alojas en una casa rural en Málaga, tendrás la ciudad y las playas muy cerca, pero además podrás disfrutar de un entorno tranquilo y refrescarte en tu propia piscina. ¡Un plan genial!

Casas rurales en Nerja

A solo 45 minutos en coche desde la capital, encontrarás el pequeño pueblo de Nerja, conocido por sus fascinantes cuevas con estalactitas y estalagmitas. Ah, y tampoco te pierdas el famoso Balcón de Europa, un bello mirador pintado con los tonos blancos típicos de Andalucía y decorado con macetas colgantes; protégete del sol bajo los arcos de esta antigua fortaleza y deja que tu mirada se pierda en el refulgente Mediterráneo que se extiende ante ti. Justo debajo del mirador encontrarás la coqueta playa de Calahonda, posiblemente la más fotografiada de la zona. Te recomendamos que también te acerques a la playa de Burriana para degustar una ración de pescaíto frito al lado del mar y con vistas a los acantilados de alrededor. ¡Un placer para todos los sentidos!

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Casas rurales en el interior de Málaga

Además de sus fantásticas playas, Málaga tiene mucho más que ofrecer a los visitantes. En la tranquila Antequera puedes ver uno de los paisajes más fascinantes de España, mientras que el pueblo blanco de Frigiliana es conocido por sus hermosas callejuelas y su espíritu artístico. Si quieres descubrir Málaga a tu aire, alójate en una casa rural y prepárate para enamorarte.

Casas rurales en Antequera

Nadie debería perderse el paisaje del torcal de Antequera, una visión de rocas de asombrosas formas creadas por siglos de erosión. Busca bajo tus pies las huellas de los moluscos que habitaban la zona hace cientos de millones de años y levanta la vista para encontrar el famoso conjunto de rocas en forma de tornillo. Después de trasladarte a un pasado muy lejano, ¿te apetece recuperar fuerzas? Te recomendamos que elijas uno de los restaurantes de Antequera y disfrutes de la gastronomía andaluza con un ajoblanco o uno de los quesos típicos de la zona.

Casas rurales en Frigiliana

Este bohemio pueblo de la Costa del Sol es uno de los más bonitos de España. Su barrio mudéjar, en la parte alta, es un laberinto de callejuelas empinadas que puedes explorar durante horas. Las casas encaladas de color blanco y tejados rojos están decoradas con macetas de flores cuya fragancia invade cada rincón; detente en alguno de los miradores con los que tropezarás mientras paseas y disfruta de unas vistas espectaculares de los pueblos de alrededor e incluso el norte de África. En Frigiliana, puedes alojarte en una cómoda casa rural con fantásticas vistas al pueblo, decoración típica andaluza y piscina privada. ¿Qué más se puede pedir?