Cuatro destinos para alquilar una casa rural en Guipúzcoa

La provincia de Guipúzcoa es una combinación mágica de mar y montaña con tranquilos pueblos pesqueros, abruptos acantilados y frondosos bosques. Para conocerla a fondo, solo necesitas unos días y un buen mapa. Ah, y olvídate de pasar todo el día en el coche: si te alojas en una casa rural en Guipúzcoa, podrás llegar rápidamente a todos los lugares interesantes de la provincia, porque las distancias son cortas y las carreteras, muy cómodas. Si aún no conoces la señorial San Sebastián, no esperes más: duerme en una casa rural tranquila y espaciosa cerca de esta bella ciudad y explórala a tu aire. Si prefieres perderte por los pueblos de la provincia, te recomendamos que te alojes en una casa rural en plena naturaleza en Getaria, Aia o Aretxabaleta. ¡No querrás irte nunca!

Casas rurales en San Sebastián

El elegante paseo de la Concha bordea la bahía de San Sebastián; acércate a admirar su famosa barandilla blanca y no te pierdas los señoriales edificios que lo flanquean. En uno de los extremos de la bahía se alza el fascinante monte Urgull, un parque con los mejores miradores de la ciudad. ¡Un paisaje de postal! A sus pies, la Parte Vieja te espera con sus frescas calles empedradas y sus exquisitas barras de pintxos. Si te alojas en una casa rural en San Sebastián, podrás dormir cerca de todo en un lugar con mucha personalidad, además de disfrutar de la intimidad de tu propio salón y espacio al aire libre. ¡Una idea perfecta!

Casas rurales en Getaria

Este encantador pueblo marinero de la costa guipuzcoana es famoso por su gastronomía, ya que alberga varios de los mejores restaurantes especializados en pescado del litoral vasco. Pero además, Getaria es la cuna del famoso chacolí, un refrescante vino blanco tan antiguo como el propio pueblo vasco que conquista a todo el que lo prueba. En verano, acércate con la toalla y un buen libro hasta la coqueta playa de Malkorbe y date un chapuzón en sus tranquilas aguas. El resto del año, puedes pasear por la orilla disfrutando de las agradables vistas al puerto y al monte San Antón, cuya característica forma de ratón se ha convertido en una de las postales más reconocibles de Guipúzcoa. ¿Quieres sentirte como un vecino más? Acércate a uno de los establecimientos tradicionales del pueblo y compra pescado fresco y una botella de chacolí para disfrutar de una cena íntima en tu casa rural. ¡Duerme entre el mar y las montañas!

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Casas rurales en Aia

A pocos kilómetros de la costa y muy cerca de la meca surfista de Zarautz, encontramos el encantador pueblo de Aia. Su casco antiguo cuelga de la ladera de un monte, lo que le confiere un encanto especial. A su alrededor, un entorno espectacular protagonizado por el Parque Natural de Pagoeta invita a pasear por estrechos senderos rodeados de altos árboles. ¡Y no te pierdas su gastronomía! Prueba las exquisitas verduras de la huerta local y los productos del mar, como la merluza o los chipirones. Si quieres dormir entre frescos prados y frondosos bosques, te recomendamos que te alojes en una casa rural de estilo rústico en Aia. Te despertarás con los sonidos de la naturaleza y podrás desayunar en un jardín con vistas inolvidables a las montañas y el mar. ¡Todo un lujo!

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Casas rurales en Aretxabaleta

Aretxabaleta es una pequeña villa situada en un entorno verde y montañoso, muy cerca de lugares tan bellos y sosegados como el embalse de Urkulu o el nacimiento del río Deba. Si quieres huir de las cadenas de hoteles y del bullicio de la ciudad, una buena idea es alojarte en una casa rural en plena naturaleza. Para sumergirte en la cultura guipuzcoana, busca una con paredes de piedra y techos con vigas de madera que ofrezca todas las comodidades, como barbacoa, jardín y piscina. ¿Sabías que Aretxabaleta tiene su propia variedad de tomates rosados? Compra unos cuantos en el pueblo y degústalos cuando vuelvas a tu casa rural después de una intensa jornada descubriendo Guipúzcoa. ¡Cena bajo las estrellas y rodeado de majestuosas montañas!