Encuentra la casa rural en Cantabria perfecta para ti

La verde Cantabria te sorprenderá por todo lo que ofrece a los visitantes: pueblecitos encantadores rodeados de desfiladeros, frondosos parques naturales, ciudades señoriales y una gastronomía para chuparse los dedos. ¿Aún necesitas más motivos para alquilar una casa rural en Cantabria? Sigue leyendo para descubrir las maravillas de Santander, Santillana del Mar, Potes y Comillas. ¡Pura inspiración!

Casas rurales cerca de Santander

La distinguida ciudad de Santander está llena de rincones con encanto. Empieza tu recorrido en la península de la Magdalena, que acoge el majestuoso palacio del mismo nombre. Desde allí, además de disfrutar de unas vistas inigualables sobre el Cantábrico y la ciudad, puedes admirar las elegantes mansiones y los cuidados jardines de los alrededores. Después, dirígete a las encantadoras playas de arena dorada del Sardinero, que se encuentran en una de las zonas más bellas del litoral de Cantabria. Para terminar un día redondo, imita a los santanderinos y da una vuelta por el famoso paseo marítimo del Sardinero, que discurre en paralelo a la playa. En esta animada zona de Santander encontrarás edificios señoriales tan famosos como el Hotel Real y el Gran Casino Sardinero. Si alquilas una casa rural cerca de Santander, disfrutarás de sus encantos con todas las comodidades y a tu ritmo. ¡Te enamorará!

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Casas rurales cerca de Santillana del Mar

¿Por qué será Santillana del Mar una de las localidades más visitadas de Cantabria? ¿Quizás por el laberinto de cuidadas calles empedradas de su casco histórico? ¿Por el claustro de la Colegiata de Santa Juliana, con sus arcos y columnas excepcionalmente conservados? ¿O por la cueva de Altamira y el tesoro pictórico que albergan su techo y sus paredes? Y es que la villa de las tres mentiras, rodeada de un hermoso entorno natural, te conquistará con su ambiente sosegado y su espectacular gastronomía, que combina mar y montaña. ¡No te vayas sin probar la marmita de bonito y el cocido montañés! Santillana del Mar se alza entre verdes y frescos prados y el profundo azul del Cantábrico; este paisaje típicamente asturiano contrasta con sus impresionantes edificios de gran valor histórico, como el renacentista palacio de Velarde o las torres del Merino y de Don Borja. ¡Encuentra la casa rural con la que sueñas y prepárate para desconectar!

Casas rurales cerca de Potes

En el corazón de la comarca de Liébana, entre valles, ríos y montañas, encontrarás la pequeña y pintoresca villa de Potes. Prepárate para enamorarte de sus llamativos puentes de piedra, sus torres, sus caserones... y su increíble gastronomía. Elige alguno de los restaurantes por cuyas puertas escapa el delicioso aroma de las recetas tradicionales de la región, como el cocido lebaniego o el borono. ¿Buscas un recuerdo para llevarte a casa? Acércate a uno de sus comercios tradicionales y elige un quesuco de Liébana o un queso Picón, dos variedades autóctonas que harán las delicias de los paladares más sibaritas. ¿Sabías que muy cerca de Potes se encuentra el desfiladero más largo de España? El impresionante desfiladero de la Hermida Cantabria, de 21 kilómetros de longitud, te dejará sin aliento. ¡Experimenta lo mejor de la comarca de Liébana durmiendo en una casa rural cerca de Potes!

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Casas rurales cerca de Comillas

La aristocrática Comillas, bañada por el mar Cantábrico, acoge una ruta de obras arquitectónicas modernistas que no tiene nada que envidiar a la de cualquier localidad catalana. Te recomendamos que no te pierdas la original puerta del Moro, el colorido Capricho de Gaudí y el cementerio modernista, que se encuentra sobre un promontorio frente al azul intenso del mar. ¡No puedes irte de Comillas sin visitar su famosa universidad! Acércate dando un paseo hasta este imponente edificio situado en una colina y descubre las maravillas de su interior y las vistas al Cantábrico desde los jardines del exterior. Después de explorar el rico patrimonio de Comillas, da un paseo desde la parte antigua hasta la animada playa del pueblo. Para terminar un día redondo, elige uno de los restaurantes del paseo marítimo y degusta una de sus especialidades de pescado fresco. ¡Un placer para los cinco sentidos!