Casas para disfrutar de San Valentín

Sabemos que el amor deber celebrarse los 365 días del año, pero el 14 de febrero siempre ha sido una fecha señalada para celebrar el amor. Para ello, nada mejor que reafirmar tu relación en niditos de amor solo para dos a lo largo y ancho del mundo.

Oregón, Estados Unidos: Al calor de la Naturaleza

Este idílico sitio de descanso, bellamente reconvertido y decorado en una granja orgánica será el nidito ideal para disfrutar de una estancia romántica en el campo. Con un centro ecuestre, la casa Bali se encuentra próxima a rutas de senderismo para disfrutar de largas caminatas para dos y de naturaleza a raudales. Además de relajarse en su cómoda cama rodeada de ventanas y con bellas vistas, la mejor opción será un delicioso baño en el jacuzzi.

Auvernia – Ródano – Alpes,Francia: El nidito de amor

Escuchar el canto de las aves o simplemente contemplar la vida silvestre desde la copa de los árboles será posible en estas cabañas situadas “entre la tierra y el cielo” para que los tortolitos se sientan igual… o mejor. Ubicadas en un entorno natural con impresionantes vistas del macizo de Montblanc, las cabañas tienen de todo para convertirse en la elección perfecta: su cama de 160x200 invitará a quedarse en más de una ocasión al abrigo del acogedor ambiente mientras que su terraza de 30m2, a diez metros sobre el suelo, será la conexión al cielo para esta escapada romántica… ¡de lujo!

Baden-Wurtemberg, Alemania: Desconexión para dos

Esta encantadora casa de campo, restaurada con materiales tradicionales como la piedra y la madera, y con la luz como protagonista, cuenta con todas las equipaciones de lujo para una escapada romántica. En un ambiente privado, la pareja respirará paz y tranquilidad por los cuatro costados en un entorno natural que se convertirá en testigo de grandes días románticos.

St. George’s, Granada: “Dulce” estancia

La Torre del Molino de Azúcar se erige como un refugio atractivo y encantador para las parejas. Con una excelente ubicación, con una pequeña playa y muelle privada a menos de un kilómetro, el alojamiento incluye 3 niveles de terrazas, piscina privada y jardines. Desde su cubierta superior tiene unas excelentes vistas del atardecer sobre la bahía y el mar Caribe. Sin duda, la postal de recuerdo del viaje.