Cala Macarella en Menorca
Cuando nos hablan de la isla de Menorca pueden venirnos a la mente mil y una imágenes, pero de bien seguro que una nos viene especialmente. Se trata de la estampa de una de sus playas más famosas, la pequeña Cala Macarella, un lugar único y espectacular. Y es que Cala Macarella es uno de esos lugares únicos por muchos motivos, pero muy especialmente por un intenso color azul turquesa en sus aguas y un entorno natural privilegiado. Esta cala de apenas cien metros de longitud de arenas finas y blancas posee unas aguas realmente tranquilas para el baño.
Esta pequeña cala menorquina ubicada en la costa sur es una cala prácticamente virgen aunque con un alto nivel de ocupación. La playa cuenta con un chiringuito con una capacidad para cerca de cien personas. Cala Macarella se encuentra rodeada por unos frondosos pinares que le aportan aún mayor belleza natural si cabe. Si somos practicantes de las actividades nudistas, en el lugar también estaremos de suerte, pues si bien Cala Macarella no está habilitada para los bañistas que practican el nudismo, sí que a tan solo diez minutos andado entre una y otra, nos encontramos con la más pequeña aún Cala Macarelleta, está si habilitada y concurrida para tales prácticas. Cala Macarella también es idónea para la práctica de submarinismo debido a la nitidez de sus aguas.
Es tan privilegiado su entorno y el color azul de sus aguas que nos hipnotizarán del tal forma, que enseguida olvidaremos que no es una playa precisamente de fácil acceso. Así, llegar a Cala Macarella no es que sea una tarea ardua ni titánica pero tiene su dificultad, a la vez que su encanto. A la misma llegaremos partiendo en vehículo desde la localidad de Ciutadella, una vez fuera del municipio y orientados dirección Mahón encontraremos las señalizaciones al respecto, señalizaciones que nos conducirán primero a su prima hermana Cala Turqueta. Cala Macarella se encuentra en el mismo camino justo después de esta, pero cabe decir que entre el tramo que va de una a otra el camino es más estrecho y reúne peores condiciones.
Una vez lleguemos a la zona de aparcamiento, nos encontraremos con dos opciones, la del aparcamiento que se encuentra a unos quince minutos andando de la cala y que no tiene ningún coste económico, y la del aparcamiento que dista a tan solo cinco minutos a pie de la cala. Este último tiene un coste económico no muy elevado en según que franjas horarias del día para mitigar y evitar en la medida de lo posible la masificación. Pero como se veía en las primeras líneas da lo mismo que aparquemos en uno u otro, una vez avistemos la belleza del lugar, nos olvidaremos de la relativa dificultad del acceso.