Playa de Balerma en Almería
Si deseamos visitar una playa auténticamente andaluza, una playa poco frecuentada por los turistas y muy frecuentada por los bañistas autóctonos, por los andaluces y andaluzas, concretamente en este caso por los ciudadanos de la urbe almeriense no debe dejar de visitar la Playa de Balerma, una playa situada en el municipio de El Ejido y que registra un alto grado de ocupación en temporada de verano.
La playa de Balerma no es una playa que destaque por una belleza fuera de lo común, tampoco destaca por ser una playa virginal y poco descubierta, y probablemente eso es precisamente lo que le da el atractivo a esta playa de dos kilómetros de longitud y unos cuarenta metros de anchura, el atractivo de lo auténtico, de lo urbano, donde las gentes del lugar se mueven y se encuentran con naturalidad. Sin duda su ubicación estratégica a los pies de El Ejido y de la carretera N-340a y de una vía clave como la autoria del mediterráneo, hacen de esta playa, una playa excelentemente comunicada para llegar a ella sin la más mínima dificultad.
Playa de Balerma es una playa ideal para ser visitada en familia, aquí personas de toda edad y condición serán bien recibidas por un mar en calma, en el que un oleaje moderado es el tipo máximo de oleaje que nos encontraremos. Además su condición de playa formada de grava de color oscuro ( piedras de pequeños tamaño) hace que la misma no sea molesta ni para los más pequeños de la casa, ni para los mayores, en ella, una vez terminemos la jornada la arena corporal no será un molesto problema.
En Balerma encontraremos una playa con servicios de limpieza y de seguridad de primer nivel, también nos encontraremos en esta playa con todos los servicios que de una playa de primera categoría podemos esperar, como equipo de socorro, duchas, aseos o acceso para discapacitados. Además en las cercanías de la misma encontraremos una oficina de turismo donde recibir más información (Carretera Almerimar, s/n), un excelente paseo marítimo o un puerto deportivo, también podremos acceder a la oferta balnearia del lugar.
Para finalizar si después de un largo y agotador día en la playa nos apetece un poco de desconexión marítima, solo tendremos que acercarnos al casco urbano y por ejemplo hacer parada en la sala de música John Spike, que la encontraremos en un agradable paseo en la calle de Cervantes, muy cerca de su cruce con la calle Lobero.