Marbella es la ciudad estrella de la Costa del Sol, conocida como la “Milla de oro”. Cada noche, sus calles de bañan en glamour, con un impresionante desfile de coches elegantes y las luces que iluminan cientos de restaurantes de lujo.
Con un perfil muy diferente, la pequeña localidad serrana de Mijas se destaca por su arquitectura típicamente andaluza y por ser uno de los pueblos marinos que mejor se conservan en la Costa del Sol.
Situada en el enclave de La Cala, las rutas de Mijas nos acercan a otros destinos destacados como la ciudad de Málaga, donde la Alcazaba árabe y el Castillo de Gibralfaro son símbolos de un patrimonio para no perder de vista.
También, el litoral de Torremolinos es otro de los atractivos más visitados en la Costa del Sol.
Playas de particular belleza, como Los Álamos y La Carihuela, así como el pueblo de Fuengirola, destacan por brindar un perfecto marco para la práctica de deportes acuáticos.
Siguiendo los caminos de la Costa del Sol, llegamos a la localidad de Nerja, donde misterio y aventura se funden al descubrir sus valiosas pinturas rupestres paleolíticas.
¿Y cómo olvidar la pintoresca ciudad de Ronda? Por su encanto medieval, esta localidad que conforma la mundialmente conocida ruta de los Pueblos Blanca, es uno de los centros de interés más importantes de la Costa del Sol.